ROMA/MISRATA.- Gran Bretaña y Francia rechazaron el pedido de Italia de suspender inmediatamente los ataques de la OTAN en Libia por razones humanitarias. Por el contrario, decidieron intensificar las operaciones militares.
El canciller italiano, Franco Frattini, había asegurado que la prioridad en Libia era lograr un cese del fuego, para evitar la consolidación de una división en dos de ese país, tal como temen los rebeldes en Misrata.
Italia pidió información detallada sobre los resultados de las operaciones, que abarque "una clara y precisa recomendación sobre los casos de error en los que se ataca a los civiles" por parte de la OTAN. Casi de inmediato, los Gobiernos británico y francés salieron al cruce y remarcaron que seguirán hostigando a Muamar Gaddafi hasta conseguir su salida del poder. "Contamos con una coalición amplia y sólida", se manifestó desde el despacho del primer ministro británico, David Cameron.
"Es necesario incrementar las presiones sobre Gaddafi; una pausa le permitiría ganar tiempo y reorganizarse", aseveró el portavoz de la cancillería francesa, Bernard Valero.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, también se distanció de Italia al subrayar que morirían más civiles si se suspendían los ataques contra las filas de Gaddafi.
Sin petróleo
En una señal del creciente impacto de la crisis armada en la vida cotidiana, la prensa estatal libia emitió recomendaciones que debe seguir la población ante la escasez de combustible, como usar el transporte público en vez de sus autos; evitar el aire acondicionado; mantener una velocidad de conducción y tener paciencia por las largas filas que se forman en las estaciones de servicio.
China elogió ayer al consejo rebelde libio, diciendo que se convirtió en un "importante socio en el diálogo", un cambio que podría complicar los esfuerzos de Gaddafi por quedarse en el poder, que incluyen un nuevo ataque con cohetes a Misrata, por primera vez en varias semanas, sin que se hayan reportado víctimas.
"La representación (del consejo) se ha fortalecido diariamente desde su establecimiento y se ha convertido paso a paso en una importante fuerza política doméstica", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores chino, Yang Jiechi.
Al menos ocho gobiernos europeos y árabes reconocieron al consejo rebelde como el único representante legítimo del pueblo libio. La Organización de la Conferencia Islámica, un grupo de 57 países musulmanes con base en Arabia Saudita, creará una delegación mediadora para Libia.
Desde que comenzó la rebelión, el 15 de febrero, hay entre 10.000 y 15.000 muertos y huyeron unas 952.000 personas, según organizaciones internacionales. (Reuters/Télam/AFP)